Introduce tus ingresos brutos y obtén al instante el desglose completo: cuota RETA, reserva de IRPF, gastos estimados y lo que realmente te quedará neto al mes.
Calcula tu neto real considerando todos los costes del autónomo
Desde 2023, la cuota mensual al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) ya no es fija sino que depende del rendimiento neto estimado anual. El simulador calcula el rendimiento neto (ingresos − gastos − cuota RETA estimada) y asigna automáticamente el tramo de cotización correspondiente según las tablas de 2026.
El IRPF no se paga mensualmente sino en cuatro pagos trimestrales (Modelo 130). Sin embargo, el dinero debe reservarse mes a mes para no llevarse sorpresas. El simulador calcula la reserva mensual necesaria aplicando los tramos progresivos del IRPF 2026 sobre el rendimiento neto estimado anual, teniendo en cuenta las deducciones familiares y las retenciones ya practicadas por clientes.
Los gastos deducibles reducen directamente tu rendimiento neto y, por tanto, tanto la cuota RETA (que depende de los ingresos netos) como el IRPF. Un autónomo con 3.000 € de ingresos y 500 € de gastos justificados tributa sobre 2.500 €, no sobre 3.000 €. La diferencia en IRPF puede ser de varios cientos de euros anuales.
La mayoría de errores al calcular si compensa ser autónomo vienen de usar una sola cifra de ingresos. Lo correcto es probar al menos tres escenarios: uno conservador, uno realista y uno optimista. Con eso puedes ver si tu actividad sigue siendo viable cuando facturas menos de lo esperado, si puedes asumir la cuota incluso en meses flojos y cuánto margen te queda después de impuestos.
También conviene comparar actividades con gastos muy distintos. Un profesional digital con pocos costes fijos no tiene la misma estructura que un autónomo con desplazamientos, software, local o colaboradores externos. El simulador gana valor cuando introduces un gasto mensual realista y no una estimación mínima para que el resultado salga mejor.
El dato más importante no es la facturación bruta, sino el neto que te queda después de cuota, IRPF y gastos deducibles. Si el resultado final apenas cubre tus gastos personales, el problema no es fiscal: es de modelo de negocio, precio o volumen de clientes. Por eso este tipo de herramienta es útil no solo para cumplir con Hacienda, sino para decidir si debes subir tarifas, reducir costes o cambiar tu mix de servicios.
Una buena práctica es repetir la simulación cada vez que cambie tu facturación media, añadas un gasto fijo relevante o termines la tarifa plana. Esa revisión te permite anticipar decisiones con meses de margen y evita que Google vea esta URL como una simple calculadora aislada en lugar de una guía de planificación financiera para autónomos.
Hay varios indicadores que este simulador ayuda a detectar rápido: cuando tu neto mensual apenas se mueve aunque factures más, cuando una subida pequeña de gastos destruye gran parte del margen o cuando dependes de la tarifa plana para que los números salgan. Esas señales no siempre significan que debas abandonar la actividad, pero sí que necesitas revisar precios, posicionamiento o estructura de costes.
También conviene vigilar cuánto representa cada gasto fijo sobre tu facturación media. Si herramientas, software, coworking, gestoría o desplazamientos consumen un porcentaje demasiado alto del ingreso mensual, la solución no suele ser solo “trabajar más”, sino mejorar el ticket medio, eliminar gastos poco productivos o redefinir el servicio que vendes.