Descubre cuánto pagarás cada mes según tus ingresos reales. El sistema de cotización por tramos actualizado a 2026.
Desde 2023, España dejó de aplicar una cuota fija para todos los autónomos. El nuevo sistema de cotización por ingresos reales divide a los autónomos en 15 tramos según su rendimiento neto mensual estimado. Cuanto más ingresas, más cuota pagas — y al revés.
La tabla que aparece a continuación refleja las bases mínimas y cuotas aproximadas por cada tramo de ingresos:
Si es la primera vez que te das de alta como autónomo, tienes derecho a la tarifa plana: pagas solo 80 € al mes durante los primeros 12 meses, independientemente de tus ingresos. Si tus ingresos están por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), puedes prorrogar otros 12 meses más.
El rendimiento neto es lo que comunicas a la Seguridad Social para encuadrar tu tramo de cotización. Se calcula así:
Sí. El sistema permite modificar hasta 6 veces al año tu base de cotización cuando estimes que tus ingresos van a cambiar. Así puedes ajustar la cuota al alza o a la baja según cómo vaya el negocio.
Al final del ejercicio, la Seguridad Social hace una regularización: si cotizaste por encima de lo que te correspondía, te devuelven la diferencia; si cotizaste de menos, tendrás que pagar el complemento.
Sí, la cuota que pagas al RETA es un gasto deducible en tu declaración de la Renta. Se incluye como gasto en el rendimiento de actividades económicas. Esto reduce tu base imponible y, por tanto, pagas menos IRPF.
La cuota se paga por el mes completo en el que estás dado de alta. Si te das de alta el 1 de enero, pagas cuota de enero. Si te das de alta el 15, sigues pagando la cuota completa de ese mes. Por eso conviene darse de alta el primer día del mes.
En algunos casos sí. Existe la posibilidad de compatibilizar la prestación por desempleo con el inicio de una actividad como autónomo durante un período limitado. Consulta con el SEPE tu situación concreta.
Los autónomos societarios (socios trabajadores de sociedades) también cotizan en el RETA, pero con algunas particularidades. En general, la base mínima tiende a ser algo más alta que para los autónomos individuales.
La cuota de autónomos no debería mirarse como un gasto aislado del mes en curso. Lo útil es proyectarla junto con tu facturación media, tus gastos deducibles y la reserva de IRPF. Si solo calculas cuánto pagarás este mes, pero no cuánto te quedará neto al trimestre, puedes fijar precios demasiado bajos y descubrir tarde que tu margen real era peor de lo que parecía.
Una práctica recomendable es repetir la simulación en tres escenarios: meses flojos, meses normales y meses buenos. Así puedes anticipar si te conviene ajustar el tramo, si dependes demasiado de la tarifa plana o si necesitas subir tarifas para sostener un nivel de ingresos netos razonable una vez desaparezcan las bonificaciones iniciales.
Antes de pedir un cambio de base o tramo a la Seguridad Social, revisa tu rendimiento neto real acumulado y no solo la facturación bruta. Muchos autónomos se guían por lo facturado y olvidan que los gastos deducibles cambian bastante el resultado final. Si el cálculo se hace mal, puedes cotizar por encima de lo necesario durante meses o quedarte corto y recibir una regularización posterior.
También conviene tener en cuenta si estás en un momento atípico del negocio: campañas fuertes, clientes puntuales o inversiones que alteran temporalmente los gastos. La decisión correcta no siempre es la que optimiza la cuota del mes, sino la que mejor se ajusta a tu previsión anual. Ese enfoque es el que da valor real a una calculadora como esta a ojos del usuario y de Google.